2021

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Querida casa,

Estando lejos de ti a veces voy a la matera que llené con tu tierra para olerla. Extraño tomar el sol en nuestra sala y que el piso amarillo se caliente. También me hacen falta las únicas dos sillas incómodas que habitan dentro de ti, por aquí todas las sillas son cómodas pero no es lo mismo. Nunca pensé que en las mañanas ir a un baño de verdad me hiciera querer estar en el pasto al lado del diente de león que quemé con mi chichí. Es aburrido no tener que regar las plantas ¿cómo estarán sin nosotros? Aquí donde estoy, bordo para pensar en ti, para invocarte, para viajar y poder sentirme cerca de ti. A veces creo que los ratones también nos extrañan. Donde estoy no hay vacas pero en las noches cierro los ojos y siento a Milagros saludando a la luna. Aquí no se ha ido la luz en un mes y medio, espero que allá todo siga congelado. Seguro hay un charco en la mitad de la sala y no estoy para secarlo. El té en bolsita no es lo mismo que la menta que está al lado del horno. Pronto volveré. Un día más lejos de ti.

Viridana.